Un paso de avance hacia la construcción de ordenadores cuánticos.

La Universidad de valencia participa en una investigación publicada en ‘Nature’ sobre moléculas magnéticas invisibles, un paso más hacia los ordenadores cuánticos.

Un equipo internacional de físicos y químicos, entre ellos científicos del Instituto de Ciencia Molecular de la Universitat de Valencia (ICMol), en España, han desarrollado una nueva estrategia para mejorar el rendimiento de los poderosos bits cuánticos –o qubits–, que consiste en hacer estos nanoimanes invisibles al campo magnético.
El hallazgo, publicado en la revista Nature, supone otro paso adelante hacia uno de los santos griales de la física aplicada moderna: la construcción de ordenadores cuánticos.

En comparación con los ordenadores y dispositivos actuales, que se basan en transistores para procesar ‘bits’ de información en forma de 0 y 1 binarios, los ordenadores cuánticos auguran un aumento exponencial de la velocidad a la hora de realizar tareas computacionales.

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El enorme poder de los qubits –el análogo cuántico del bit en informática– podría acabar dejando atrás a las máquinas actuales y revolucionando campos como la química computacional o la criptografía, tan fundamental para la seguridad de las comunicaciones.

Estos avances parecen posibles en el mundo de los átomos y las partículas subatómicas, donde las leyes físicas que rigen el comportamiento de estos objetos cuánticos son muy diferentes a las del mundo ‘clásico’ en que vivimos. Sin embargo, estos estados cuánticos son muy frágiles y sensibles al entorno en el que están inmersos, por lo que el desarrollo de los avanzadísimos dispositivos que augura la mecánica cuántica resulta en extremo complicado de conseguir.

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El principal problema con el que se topa la computación cuántica basada en qubits magnéticos es que éstos se han de comunicar entre si en un entorno demasiado ruidoso, hasta hoy difícil de reducir, lo que impide que la información cuántica se transporte de forma eficiente. Es decir, la interacción entre qubits –aunque factible en teoría en el mundo cuántico– se presenta llena de ruido magnético cuando se trabaja en un entorno real, interfiriendo así en los cálculos.

Fuente : Noticia de la ciencia y tecnología NCYT